Estanterías y librerías
Estanterías y librerías
Las librerías y estanterías sirven para mucho más que guardar libros. Te ayudan a organizar los objetos del día a día, exponer tus piezas decorativas favoritas y sacarles el máximo partido a las paredes y rincones vacíos. Antes de decantarte por una, piensa dónde la vas a colocar, cuánto espacio de almacenaje necesitas y si prefieres que se mimetice con la habitación o que destaque como parte de la decoración.
¿Qué materiales son los mejores para librerías y estanterías?
El material elegido no solo repercute en la estética del mueble, sino también en su resistencia y en el mantenimiento diario.
Madera y maderas artificiales (MDF/aglomerado)
Las estanterías de madera siguen siendo una de las opciones más versátiles. Los acabados efecto roble aportan muchísima calidez, mientras que las superficies lacadas encajan a la perfección en interiores modernos. Por otro lado, la madera artificial es práctica, muy fácil de limpiar y está disponible en una amplísima gama de colores y texturas.
Estanterías metálicas
Las estructuras de metal suelen combinarse con baldas de madera para lograr el tan deseado estilo industrial. Son muebles muy robustos y funcionan de maravilla en espacios tipo loft, despachos en casa o salones de corte moderno.
Vidrio y mezcla de materiales
Las baldas de vidrio aportan mayor ligereza y una sensación de amplitud, logrando que los espacios pequeños no parezcan tan agobiantes. Los diseños que mezclan materiales como metal, madera y vidrio son cada vez más populares por lo fácil que resulta adaptarlos a distintos estilos decorativos.
¿Qué diseño de estantería le va mejor a tu espacio?
No todos los muebles de almacenaje cumplen la misma función. Las librerías altas son ideales cuando hay pocos metros cuadrados disponibles en el suelo, mientras que las estanterías bajas y anchas pueden hacer las veces de aparador en el salón o el estudio. Los estantes abiertos dan un aire más ligero y mantienen a mano los objetos de uso frecuente; en cambio, los modelos provistos de puertas o cajones te sacarán de más de un apuro a la hora de ocultar el desorden.
Entre los diseños más buscados se encuentran:
- Estanterías tipo escalera, perfectas para habitaciones pequeñas y ambientes informales.
- Estanterías de cubos, fabulosas para alternar libros, cestas organizadoras y adornos.
- Estantes de pared, el recurso estrella cuando cada centímetro de suelo importa.
- Librerías de estilo industrial, con su inconfundible estructura metálica y baldas abiertas.
- Estanterías con armarios inferiores, ideales para tener zona de exposición y de almacenaje oculto a la vez.
También vale la pena fijarse en la profundidad de las baldas. Los libros de tamaño normal caben sin problemas en estantes poco profundos, pero los volúmenes de gran formato, las cajas de almacenaje o las colecciones de vinilos necesitarán más espacio.
¿Las estanterías abiertas siguen siendo tendencia?
Totalmente. Los estantes abiertos siguen siendo uno de los mayores éxitos del diseño de interiores porque te permiten personalizar la casa a tu gusto. En lugar de llenar cada balda hasta los topes de libros, mucha gente combina el espacio de almacenaje con marcos de fotos, piezas de cerámica, plantas de interior y algún punto de luz cálida.
Las modas actuales apuestan por diseños asimétricos, bordes redondeados, maderas de aspecto natural y sistemas modulares que pueden ir creciendo contigo. Los acabados que combinan metal negro con tonos de roble claro siguen siendo un éxito rotundo, pues combinan a las mil maravillas tanto con el minimalismo como con el estilo nórdico.
¿Cómo elegir el tamaño adecuado?
Medir el espacio parece una obviedad, pero a menudo nos olvidamos de hacerlo. Deja suficiente hueco alrededor del mueble para acceder a él cómodamente y evita poner librerías que lleguen hasta el techo si la habitación es más bien bajita.
Antes de comprar, ten en cuenta:
- La altura del techo.
- La cantidad de objetos que vas a guardar ahora y los que podrías acumular en el futuro.
- Si el mueble irá contra una pared o se usará para separar ambientes.
- Si vas a poner cosas de mucho peso que requieran baldas reforzadas.
- Si se recomienda anclar la estantería a la pared para tener mayor seguridad.
Utilizar una estantería como separador de ambientes se ha puesto muy de moda en los espacios abiertos (open concept), ya que delimita zonas distintas sin bloquear la luz natural.
¿Puede una librería hacer que el salón parezca más grande?
Sorprendentemente, sí. Elegir un diseño sin panel trasero deja que la luz fluya, haciendo que la sala no parezca tan cerrada. Los estantes de pared mantienen el suelo a la vista, lo que ayuda muchísimo a que las habitaciones pequeñas ganen amplitud visual. Intentar que el acabado del mueble coincida con el de las piezas que ya tienes también crea una atmósfera más ordenada y espaciosa.
En espacios más reducidos, los acabados claros y las estructuras finas resultan mucho menos agobiantes que los típicos muebles oscuros y de gran tamaño.
¿Qué debes comprobar antes de hacerte con una estantería?
Piensa en cómo la vas a utilizar día a día. Una balda pensada para exponer cuatro adornos tiene unas exigencias muy distintas a las de una librería que debe soportar docenas de libros pesados. Fíjate en las medidas de los estantes, la capacidad de peso, los materiales y si necesita montaje. Encontrar el modelo ideal se reduce a dar con el equilibrio entre el almacenamiento que necesitas, el sitio disponible y el estilo de la casa. Ya prefieras una sencilla repisa de pared, una estantería industrial de metal o un sistema modular, la pieza adecuada tiene que facilitarte la organización y encajar con total naturalidad en la decoración de tu hogar.