Fundas de protección
Fundas de protección
Las fundas de protección ayudan a proteger los muebles de jardín, las sombrillas y las tumbonas de la lluvia, la suciedad y los residuos cuando no se utilizan. Para elegir la funda adecuada, comprueba las dimensiones y la forma del mueble, así como el sistema de sujeción, de modo que proporcione una cobertura suficiente sin quedar demasiado tensa ni acumular un exceso de tejido.
¿Cómo elegir el tamaño adecuado de la funda?
Mide el mueble completo, incluidos los cojines, los reposabrazos y cualquier parte elevada del respaldo, y compara estas dimensiones con las especificaciones de la funda. Debe ser lo bastante grande para ajustarse sin tensar las costuras, pero no tan holgada como para que el viento pueda introducirse por debajo. En los conjuntos de comedor, mide la mesa y las sillas en la posición en la que se guardarán.
¿Qué muebles de jardín puedes proteger?
Elige una funda diseñada para el tipo y la forma de los muebles que tienes. Las fundas rectangulares son adecuadas para muchos conjuntos de sala de estar y de comedor, mientras que existen modelos ajustados para camas de jardín, sombrillas, sillones colgantes y tumbonas. Utilizar la forma correcta mejora la cobertura y facilita tanto la sujeción como la retirada de la funda.
¿Qué nivel de protección frente al clima necesitas?
Una funda de poliéster revestido puede ayudar a mantener la lluvia, la humedad, el polvo y las hojas lejos de los muebles de exterior y, al mismo tiempo, reducir su exposición a la luz solar. Sin embargo, en condiciones meteorológicas extremas, las fundas no deben sustituir un almacenaje estacional adecuado, y los cojines deben guardarse en el interior siempre que sea posible. Permitir cierta circulación de aire bajo la funda también ayuda a reducir la condensación acumulada.
¿Cómo mantener bien sujeta una funda protectora?
Los cierres, los cordones de ajuste o las correas ayudan a impedir que la funda se desplace cuando hace viento. Comprueba dónde se fijan y si pueden ajustarse alrededor del mueble. La funda debe quedar colocada de manera uniforme, sin grandes pliegues en los que pueda acumularse agua. En los muebles más altos, asegura los bordes inferiores, pero no los cierres de forma tan hermética que impidas la circulación del aire.
¿Cómo se deben cuidar las fundas para muebles de jardín?
Retira con regularidad la suciedad suelta y limpia la funda siguiendo sus instrucciones de mantenimiento, normalmente con un paño húmedo y una solución limpiadora suave. Deja que se seque por completo antes de plegarla o guardarla para evitar la aparición de moho y malos olores. No coloques la funda sobre muebles mojados y revisa periódicamente el tejido y las costuras para detectar daños que puedan reducir la protección.