Naranja
Naranja
Esta categoría engloba desde asientos espectaculares hasta textiles muy vibrantes en tonos cálidos y cargados de energía. Cuando decidas incluir el naranja en tu casa, fíjate primero en el tamaño de la habitación y en la iluminación que tienes. Elegir el tono exacto es vital, porque este color tan atrevido puede convertirse fácilmente en el centro de todas las miradas, o simplemente aportar un toque acogedor y agradable para el uso diario.
¿Cómo combinar los muebles de color naranja en tu habitación?
El naranja combina increíblemente bien con tonos neutros fríos como el gris y el azul marino, que sirven para equilibrar esa calidez tan natural que posee. Para conseguir un ambiente más rústico y conectado con la tierra, mezcla tonos óxido o terracota con estructuras de madera natural y detallitos en verde oliva. Si prefieres meter este color poco a poco, empieza con cositas pequeñas como unos cojines decorativos o un puf antes de lanzarte a por una butaca enorme o una cama.
Compra ahora: cojines decorativos
¿Cómo influyen los materiales en la intensidad de este color?
Antes de decidirte por nada, recuerda que un mismo color se puede ver totalmente distinto según el tipo de tejido y la luz que haya en tu hogar.
- El terciopelo absorbe la luz, logrando que los colores se vean más ricos y profundos; una pasada para darle calidez a cualquier salón.
- El algodón y el lino le dan al naranja un acabado más mate y muy luminoso, convirtiéndolos en opciones transpirables súper prácticas para la ropa de cama.
- Las telas sintéticas, como el poliéster, aguantan muy bien la pérdida de color y se limpian rapidísimo, lo que es genial para sofás o sillas que vas a usar muchísimo.
- El tejido tipo bouclé tiene esa textura rizada tan característica que aporta un aire desenfadado y que viene estupendo si quieres suavizar los interiores más minimalistas.
Compra ahora: sillas tapizadas
¿Qué revisar antes de dar el paso?
Para que no te cueste tanto decidir, comprueba la descripción exacta del tono, porque el naranja abarca desde el mandarina más vibrante hasta el terracota más apagado. Observa la luz natural de tu habitación: si es muy intensa, los tonos vivos deslumbrarán, pero si por la noche pones luces cálidas, destacarán más esos subtonos óxido más oscuros. Piensa también en la parte práctica de limpiar día a día: las manchas cantan más sobre las telas naranjas brillantes y pueden darte más faena en casas con mucho jaleo, mientras que los tonos cobrizos lo disimulan mucho mejor. Y por favor, mide bien las proporciones de los muebles, para que ese enorme sofá rinconero naranja no se coma el espacio en un salón pequeñito, y logres en cambio un buen equilibrio decorativo.